jueves, 26 de mayo de 2011

Crónica de la IV Semana de la Traducción Audiovisual (I)

Ha pasado bastante tiempo, pero entre unas cosas y otras, no he podido dedicarme a esto antes, aunque tenía ganas. Pero bueno, al final he sacado un ratito y aquí está.

Un año más, el grupo Trama organizó la Semana de la Traducción Audiovisual. Este año era la IV edición y se celebró del 11 al 14 de abril en la Universitat Jaume I de Castellón.
Como de costumbre, por las mañanas se realizaron conferencias y mesas redondas y por las tardes pudimos asistir a un taller, que, en esta ocasión, trató sobre la traducción de videojuegos.
La semana se inauguró con la mesa redonda La cadena del doblaje, en la que participaron Francesc Fenollosa (actor i director de doblaje), Gustavo Almela (traductor i ajustador), Ester Tolós (traductora i ajustadora) y María Alcón (gerente de Noclafilms Producciones). Explicaron el proceso de doblaje y las revisiones que pasa la traducción desde que la hace el traductor hasta que llega a la sala de doblaje. Además, dieron algunos consejos, entre los que destaco los siguientes:
  • Es mejor que el traductor y el ajustador sean la misma persona, si no es posible, debe haber una buena comunicación entre ellos.
  • En muchas ocasiones, cuando traducimos, nos pegamos mucho al texto y a veces se nos pueden escapar algunos errores, por eso es recomendable que cuando tengas una traducción acabada (y si el tiempo lo permite) te la repase un compañero. Si se te ha escapado algo, es casi más probable que lo detecte él que tú.
  • Ya sabemos que en la traducción para el doblaje manda la imagen. Es por eso que, aunque hayamos hecho una traducción “perfecta”, hayamos trabajado mucho en ella, cuando llega a la sala, el actor de doblaje dice algo que el traductor no ha escrito porque, simplemente, no se ajusta a la imagen.
  • Relacionado con lo anterior, nos dijeron que es aconsejable aprender a ajustar. Para ello era una buena idea ir a la sala de doblaje y ver los fallos, los problemas que tienen los actores de doblaje, cómo y por qué se equivocan. Esto nos ayudará mucho al hacer nuestras traducciones.
  • Hay que saber adaptarse a todo. En la traducción audiovisual es imposible aburrirse, un día estás traduciendo dibujos, otro una película, a la semana siguiente un documental…
  • Sin embargo, aunque esta es una profesión muy diversa, puede que pases mucho tiempo traduciendo una serie. Pero llega un momento en el que se acaba. Hay que saber cambiar el chip.
  • Normalmente en las series largas se dividen los capítulos entre varios traductores. En esos casos es fundamentar mantener una buena comunicación con el resto de compañeros, para mantener la coherencia y cohesión.
  • En este tipo de series, las largas, es bueno que todo el equipo invierta mucho tiempo al principio, en los primeros capítulos, porque luego todo será más rápido.
La mañana se clausuró con la conferencia Plataformas docentes para el aprendizaje de la traducción audiovisual: l'AVT-LP impartida por Anna Matamala (Universitat Autònoma de Barcelona). Esta conferencia era parte del Seminario de Investigación e iba dirigida a estudiantes de máster y postgrado, por lo que no asistí.

El martes empezamos el día con la conferencia Manipulación y reescritura en la traducción para el doblaje: Por un análisis genérico a cargo de Mabel Richart (Universitat de València y Virginia University).

Mabel intentó hacernos ver los cambios que se producen en todos los eslabones de la realización de películas. Desde la gente que hace posible la película, pasando por el traductor, luego por el ajustador, seguidamente por el director de doblaje y finalmente en la sala. En todos los pasos hay cambios, que el espectador no conoce, y se producen por algo. Hay una caja negra entre el guión original y las voces que oímos en el cine.

Un ejemplo que lo demostraba, entre otros, fue de la película Shreck. En una escena, Shreck, Asno y Fiona caminan por el bosque. De repente Shreck eructa. Asno le dice que no es apropiado hacer eso delante de Fiona y, seguidamente, Fiona eructa también. Entonces Asno dice:

She is as nasty as you are!

La traductora lo tradujo por: “¡Es tan cochina como tú!”

Pero la versión final fue: “¡Ahora vas y lo cascas!”

En este caso, el cambio de traducción no se produjo por ajuste, sino porque el actor de doblaje, José Mota, le sugirió al director, Gonzalo Abril, el cambio, y este lo aceptó.

Para finalizar la mañana de forma amena, tuvimos la mesa redonda Experiencias en TAV de estudiantes UJI en el extranjero en la que Alba Moreno y Rebeca Díez, acompañadas por Frederic Chaume, nos contaron sus vivencias. Alba, que actualmente es profesora de español en la Universidad de Manchester, había hecho las prácticas en Digim (Alemania). Entre sus tareas estaba la traducción de óperas. Rebeca, que en la actualidad está estudiando el máster en Tecnologías de la Traducción y Localización de la UJI, había hecho las prácticas en JBI Studios, en Los Ángeles. En su caso, no hizo traducciones, sino que fue Project Manager. Ambas nos aconsejaron hacer las prácticas en el extranjero, porque, además de ser el primer contacto con el mundo laboral, si lo haces “fuera de casa” la experiencia es más intensa.

El penúltimo día empezó con la conferencia Friends y Siete Vidas: ¿parecidos razonables? por Rocío Baños (London Metropolitan University). Seguidamente se realizó la conferencia Reflexiones sobre la recepción de la AD impartida por María Valero (Università di Parma). Desafortunadamente, no pude asistir a ninguna de las conferencias, porque estaba en un curso de Interpretación Consecutiva.

El último día de la semana de la traducción audiovisual empezó con la conferencia de Lisa Kaltwasser (Digim GmbH) titulada Subtitling in Germany. Para acabar la mañana, Andrew Steele y Guillermo López-Anglada (Nintendo of Europe GmbH) nos hablaron sobre Inside Video Game Localisation y Cómo no escribir un currículum vítae respectivamente.

Como esa mañana también tuve curso de interpretación, llegué justo para ver la última conferencia. En ella, Guillermo nos dio varios consejos muy útiles para hacer nuestro currículo y nuestra carta de presentación.
  • Lo más importante es que, como expertos en la lengua, no pueden tener ni una falta de ortografía.
  • Tienen que ser personalizados, es decir, seleccionar la información que más le pueda interesar a cada empresa.
  • Tenemos que indicar nuestros pares de lenguas.
  • No hace falta que pongamos “inglés: nivel alto”. Se sobreentiende que si somos licenciados en T/I tendremos un nivel alto. Además, el resto de lenguas que conozcamos, no hace falta que las indiquemos si no traducimos de ellas, porque a las empresas (supongo que no a todas) no les interesa si “tenemos un nivel medio de alemán” pero no somos capaces de traducir del alemán.
  • A él personalmente no le gusta que los currículos tengan foto.
  • En las cartas de presentación hemos de evitar las frases típicas, hacen que leerlas sea aburrido. Tenemos que tener creatividad. Solo así destacaremos del resto. Además, la carta de presentación tiene dar una imagen de cómo somos. Eso se consigue con el estilo propio.

Y esto es un resumen de lo que dieron de sí las conferencias y las mesas redondas. Para la próxima entrada, la crónica del taller que hicimos por las tardes: Traducción y localización de videojuegos: técnicas, herramientas y recursos para traductores noveles, impartido por Jennifer Vela (Universidad de las Palmas de Gran Canarias).

miércoles, 18 de mayo de 2011

Cómo acabé en Traducción e Interpretación

Bueno, tras “inaugurar” el blog y abandonarlo (con motivos justificados que más adelante descubriréis) he vuelto para poner esto en marcha de verdad. Para ello voy a empezar por el principio. Os voy a contar cómo y por qué empecé a estudiar Traducción e Interpretación.

Como le habrá pasado a mucha gente, se me daban bien los idiomas. Lo “típico”: no me hacía falta estudiar para los exámenes, me solía aburrir en clase porque lo que explicaban ya me lo sabía, hacía los deberes en el momento... Sobre todo en inglés, en francés (que estudié los 6 años de instituto) no tanto.
A esa soltura (que luego te das cuenta de que no es nada) se le sumó algo que creo que me dio el empujón final. Practico Taekwon-Do Tradicional desde que tenía unos 5 años y a finales del 2004 me examiné para cinturón negro. Desde entonces, he tenido la oportunidad de participar en campeonatos internacionales en varios países. La única persona que sabía inglés en el equipo era yo (aunque parezca difícil de creer), por lo que me tocaba hacer de intérprete (sin saber aún qué era lo que estaba haciendo) en reuniones y en las competiciones en sí. Al principio no me enteraba de nada, pero poco a poco me fui soltando y me gustaba.
Además de los viajes relacionados con el Taekwon-Do, hubo otro que también significó mucho para mí. En 2007 “se me fue la pinza” y decidí irme un mes a estudiar inglés a Temecula, una ciudad al sur de Los Ángeles. Viví con dos familias anfitrionas y aprendí mucho.
Con todo eso, me di cuenta de que quería estudiar algo relacionado con el inglés. Pero aún no tenía claro qué. Recuerdo que hasta 3.º de la ESO no supe que Traducción e Interpretación era una carrera. Lo descubrí gracias a mi profesor de Valenciano, que me comentó, más o menos, cuál era el mejor itinerario, ya que ese año teníamos que ir pensando en las optativas que íbamos a coger en 4.º y más adelante en bachiller. Como yo no tenía nada claro aún, elegí Matemáticas B, Biología y Física y Química. Con esa combinación se podría entrar a cualquier bachiller, así que no descartaba ninguna opción. Aunque Biología me gustaba y se me daba bastante bien, supe que si escogía el bachiller de ciencias no lo pasaría bien del todo. Por eso opté por la rama de humanidades y escogí Latín, Griego e  Historia del Mundo Contemporáneo en primero y Latín, Historia del Arte y Geografía en segundo.
Durante ese tiempo no paré de buscar información sobre Traducción e Interpretación y me di cuenta de que esa era mi carrera, ese era mi futuro. Solo encontré una “pega” a estudiar T/I: en Valencia solo se podía cursar el segundo ciclo, por lo que, o me iba a estudiar fuera, o entraba en otra carrera (Filología, por ejemplo) y luego me cambiaba.
Decidí que quería entrar directamente a T/I. Empecé a barajar posibilidades y la mejor era estudiar en Castellón, en la Universitat Jaume I. Estaba lo bastante cerca como para ir y volver en el mismo día, la nota de entrada no era excesivamente alta y tenía muy buena reputación. Así pues, fue mi primera opción. Por si acaso, también puse un par de Filologías y Turismo, aunque no creo que me hubiera hecho mucha gracia entrar en alguna de ellas.
Justo el año de antes habían quitado la prueba de inglés para acceder (menos mal, porque me habría pillado en Dublín disfrutando de la beca del IVAJ). Entré sin problemas a mi primera opción. Ya son tres años los que llevo estudiando T/I y creo que ha sido la mejor “primera opción” que he hecho.