viernes, 9 de marzo de 2012

Versatile Blogger Award


Las reglas del premio:
  1. Dale las gracias a quien te haya nominado y menciona su blog en tu entrada.
  2. Comparte siete cosas sobre ti.
  3. Pásale el premio a 15 blogs que hayas descubierto recientemente, que consideres indispensables o que, simplemente, disfrutes leyendo.
  4. Ponte en contacto con los blogueros premiados para que sepan que les has premiado.
1) Muchas gracias a Paula Melissa, creadora de La traductora infiel y a María Tatay, autora de Mamá, quiero ser traductora, por haberme nominado. Me ha hecho mucha ilusión y me ha dado ánimos para seguir con el blog. :)

2) Ahí van las siete cosas sobre mí:
- Desde los cinco años practico Taekwon-Do Tradicional. Mi madre me apuntó porque había un niño en el cole que me hacía la puñeta (no sé si eso era verdad o una escusa). Desde entonces, este arte marcial me ha regalado muchas cosas aparte de, obviamente, aprender a defenderme. He participado en competiciones tanto nacionales como internacionales, por lo que he podido viajar mucho; he conocido a gente de todos los lados; he podido poner en práctica lo aprendido en la universidad colaborando con traducciones y haciendo de mediadora/intérprete en campeonatos internacionales (¡incluso en un congreso!)... Ah, y el año pasado, en el I Campeonato del mundo de ITTAF, aporté mi granito de arena, con un oro y una plata, para que España se proclamara campeona del mundo.

- Me considero una serieadicta. Puede que no me gusten las mejores series del mundo, pero, al fin y al cabo, series son. Sobre todo me aficiono a las de habla inglesa. Aunque más de una vez he visto series en idiomas que desconozco como alemán o húngaro. Si me engancho mucho, soy capaz de quedarme despierta hasta las tantas de la madrugada para verla en directo. Aunque, normalmente, me conformo con verla al día siguiente.

- Me encantan los animales, sobre todo los gatos. Desde pequeña he convivido con felinos. La verdad es que mi casa (una casa de huerta) facilita bastante la convivencia con ellos, ya que pueden corretear libremente, trepar por los árboles...

- Como muchos de los estudiantes de TeI, también me gusta una lengua no muy común. En mi caso es el ruso. Empezó a gustarme cuando estaba en el instituto y me apunté a la Escuela Oficial de Idiomas con 15 años, pero, por falta de tiempo, no acabé primero. Más tarde, cuando empecé la universidad, volví a apuntarme y llegué hasta tercero. Sin embargo, al estar un semestre fuera, perdí el ritmo de la clase y no pude reengancharme, así que decidí dejarlo hasta que pudiera dedicarle el tiempo que necesita. Es mi asignatura pendiente.

- Si tuviera que elegir una bebida, seguramente sería la horchata (a poder ser, la de la horchatería de mi pueblo). Y si tuviera que hacer lo mismo con una comida, sería la pasta, en cualquiera de sus variantes, aunque la carbonara me pierde. Eso sí, la paella de mi abuela no la cambio por nada.


- Me encanta Estados Unidos (acento, cultura, paisajes…). La primera vez que me fui sola de viaje fue en el 2007, con 17 años, para hacer un curso de verano en Temecula, una ciudad al sur de Los Ángeles. Viví con dos familias y creo que, si aún no lo estaba, me enamoré del país. Antes de que se acabara ese mes ya quería volver. Me costó unos años, pero en el 2010 volví para estudiar un semestre de la licenciatura en Alfred University, en el pequeño pueblecito de Alfred (al oeste del estado de Nueva York). Por supuesto, aproveché para recorrer medio país. ¡Qué experiencia! Y, como no podía ser de otra manera, he solicitado las prácticas de la carrera en una ciudad de la costa californiana. Estoy a la espera de que me confirmen si tengo plaza o no.

- Si  no hubiera estudiado TeI, me hubiera gustado estudiar Comunicación Audiovisual (no descarto la posibilidad de estudiar la carrera en un futuro). Sobre todo me gusta la parte de coger la cámara y contar historias a través de las imágenes. Creo que por eso me decanto por la traducción audiovisual. Ya que, de momento, no puedo crear las historias, por lo menos puedo ayudar a trasladarlas de un idioma a otro.

3) Estas son mis 15 nominaciones:
Algo más que traducir, de Pablo Muñoz, el primer blog que conocí sobre traducción.
Mama, quiero ser traductora, de la recién llegada a la blogosfera María Tatay, compañera de clase y de aventuras.

4) ¡Atentos a Twitter!

jueves, 1 de marzo de 2012

Crónica de la charla «Vivir (bien) de la traducción: quién, cuándo, dónde cómo y por qué» de Xosé Castro

En la segunda charla del seminario permanente de la UJI contamos con la presencia de Xosé Castro. No creo que sea necesario que lo presente, porque todo el mundo conoce a este traductor, corrector, presentador, comunicador…

Desde el principio nos dimos cuenta de que la charla estaba enfocada a animarnos, sobre todo, a aquellos que estamos en últimos cursos y que puede que veamos nuestro futuro un poco negro. Xosé lo consiguió dándonos la respuesta a cinco preguntas.

¿Por qué? Nos necesitan
Somos especialistas de la lengua que absorbemos continuamente y tenemos una gran capacidad de diversificación. Tendemos puentes, socializamos y comunicamos. Creamos pueblos más sabios. En definitiva, tenemos que estar convencidos (y convencer) de que somos importantes.

¿Quién? Nosotros
Xosé define al traductor como un curioso compulsivo. Y supongo que todos sabremos a qué se refiere cuando dice que tenemos que dejar de ser cultos vergonzantes. ¿Por qué tenemos que avergonzarnos por saber de todo?

Por otro lado, tenemos que ser activistas. Nos contó que uno de sus trabajos de traducción lo consiguió a través de una queja que hizo sobre el doblaje de una película. Podemos quejarnos de dos formas, en el bar con la cerveza en la mano (normalmente no servirá más que para desahogarnos) o haciendo llegar la queja. Los únicos que se pueden quejar son los que detectan lo que está mal, que, en este caso, somos nosotros. Eso sí, hay que saber hacerlas, de lo contrario no sirven.

¿Cuándo? Ahora
Right here, right now. Cuando nos ofrezcan lo que sea. La facultad tiene que ser un prólogo, no la sala de espera. Tenemos que evitar el vacío existencial del licenciado. Además, añadió que tenemos que aprovechar el Erasmus cuando se presente.

¿Dónde? Aquí
Una de las grandes ventajas de esta profesión es que podemos trabajar en cualquier lugar del mundo para clientes de cualquier país.

Tenemos que ser traductores 2.0 y aprender a asomar la cabeza. Esto lo podemos hacer de muchas maneras. Por ejemplo, asistiendo a congresos, actos, tertulias, quedadas, etc. En esos momentos tenemos que dar a conocer quiénes somos y qué ofrecemos.

¿Cómo (serlo y mantenerlo)? Asín
Estando aquí, ahora. Teniendo ganas y curiosidad morbosa y enciclopédica. Además, algo que no nos puede faltar nunca es la profesionalidad. Tenemos que buscar la combinación idónea de actitud y aptitud.

Además de responder a estas preguntas, también nos habló un poco de la situación actual. El mercado marca la especialidad y, por desgracia, cuanto más bonita es una especialidad, menos trabajo hay. Sin embargo, hay mucha menos competencia de la que creemos.

Para acabar, aquí van algunos de los consejos que nos dio:
- Valorad vuestro tiempo.
- Informaos sobre las tarifas.
- Dad trabajo a compañeros.
- Asociaos a asociaciones de traducción o interpretación.
- Que vuestro dominio sea corto, fácil de deletrear (también en otros idiomas), que no se confunda el 1 con la i o la l y que no tenga guiones bajos.
- Practicad vuestro idioma. Grabaos. Observaos.
- Es mejor buscar cuando tengáisla barriga llena (aunque no siempre es posible).

En resumen, el mensaje de esta charla fue que «Nos necesitan a nosotros aquí, ahora y asín».

viernes, 23 de diciembre de 2011

Crónica de la charla «Corrección de textos originales y traducidos: herramientas, procesos y tipos de corrección»

Como todos los años, el Departamento de Traducción e Interpretación de la Universitat Jaume I organiza el seminario permanente. Consiste en una serie de charlas y mesas redondas en las que los estudiantes pueden aprender sobre aspectos muy diferentes del mundo de la traducción e interpretación de mano de profesionales.

En la primera charla de este seminario, contamos con la presencia de Aurora Besora i González, correctora y traductora jurada. Como bien indica el título de la charla, nos habló de la corrección.

Aurora comenzó la charla con una pregunta «¿En qué consiste la corrección?». La correción consiste, básicamente, en leer y entender los textos y en aplicar un criterio de corrección lingüística y coherencia.
 
A continuación, nos explicó el proceso de corrección, que se puede resumir en estos pasos:
  1. Saber qué tenemos delante: el contexto, de qué va el texto, a quién va dirigido, quién es el autor, etc.
  2. Leer el texto completo antes de empezar a corregir. Si son textos cortos, hay que leerlos por completo; si son textos largos, se hacen catas.
  3. Corregir el texto lingüísticamente.
  4. Comprobar las fechas, los nombres, las citas (en ocasiones están mal atribuidas), etc.
  5. Aparcar el texto un par de días. Este paso no siempre se puede llevar a cabo, ya que dependerá del tiempo que tengamos antes de entregar el encargo.
  6. Volver a leerlo y retocar lo que haga falta.
Hay que tener cuidado cuando volvamos a leer el texto para comprobar las correcciones, porque se puede convertir en un bucle. Hay que saber parar.

Seguidamente, nos habló sobre aspectos que tenemos que tener en cuenta al traducir textos originales y textos traducidos. En los textos originales, el autor (normalmente) escribe en su lengua, aunque no tiene por qué estar formado. Sin embargo, el traductor sí que lo está. Además, el texto original no está condicionado, mientras que el traducido sí, ya que puede no entender el original.

La misma comparación hizo con los textos escritos y los orales. En los escritos, la posibilidad de que haya frases subordinadas y de que sean más largas es mayor que en los textos orales. Pero, estos últimos, al ser orales, tienen la característica de la eufonía y de que no se puede volver atrás.
A continuación, vimos los tipos de texto y las características de cada uno que se tienen que tener en cuenta al corregir. Los más importantes son:
  • Legales: tienen usos tipográficos concretos, existe poco margen sintáctico y la puntuación es muy importante. Además, en los textos protocolarios, hay que tener especial cuidado con los cargos, los nombres, las mayúsculas y el orden de aparición.
  • Publicitarios: hay que destacar la importancia de la imagen, los juegos de palabras y las licencias publicitarias.
  • Cientificotécnicos y especializados: marcados, sobre todo, por la terminología. Para este tipo de textos hay que conocer el tema.
  • Informativos: lo más importante es la claridad, el orden de los complementos circunstanciales y que haya poca subordinación.
  • Webs y redes sociales: se caracterizan por la brevedad, el diseño, el uso especial de mayúsculas (gritar), los juegos ortotipográficos, el uso de cursivas, el grado de informalidad y las abreviaturas.

Después de hablar sobre el proceso y sobre los textos, quedaba hablar sobre los tipos de corrección. Cabe destacar, principalmente, los siguientes:
  • Ortotipográfica: consiste en la corrección de la ortografía, las mayúsculas y minúsculas, la puntuación, la morfología, la sintaxis y el léxico.
  • Estilo: se centra en la estructura, la coherencia, el contenido y el lenguaje no sexista.

Asimismo, aunque el trabajo principal del corrector sea corregir, también se puede dedicar al asesoramiento, por ejemplo, para la creación de manuales de estilo, para orientar cómo comunicar buenas o malas noticias, etc.

A continuación, nos señaló las actitudes y aptitudes que debe tener un corrector. Las principales son:
  • Conocimiento de la lengua y actualización.
  • Espíritu crítico, reflexivo y concentración.
  • Coherencia en la aplicación de criterios.
  • Curiosidad.
  • Capacidad para ir más allá y para aprender de los errores.
  • Conocimientos de programas informáticos.
  • Humildad.
  • Paciencia.

Para acabar, avisó de que, cuando se ejerce de corrector, hay que tener cuidado con:
  • La paralización.
  • El intervencionismo (no censurar).
  • La ultracorrección.
  • Dar por sentado alguna información.
  • La uniformidad excesiva.
  • La incoherencia.
Aurora Besora cerró la charla con una frase sobre el trabajo del corrector, aunque también se podría aplicar al del traductor «No es trabajo para lucirse, porque no tiene que dejar huella».

Y, cuando acabó la charla, me pregunté «¿Por qué no tenemos una asignatura, aunque sea optativa, de corrección de textos?».